El sindicato alerta de que 135 operarios de VAERSA llevan sin trabajar desde diciembre por la falta de ejecución de los proyectos en las infraestructuras contra los incendios forestales en la Conselleria de Medio Ambiente
UGT Serveis Públics PV denuncia la grave situación de parálisis que sufren las brigadas forestales de cortafuegos de VAERSA, conformadas por 135 operarios que llevan inactivos desde el pasado mes de diciembre. El motivo principal de este bloqueo es la inacción de la Conselleria de Medio Ambiente, que mantiene sin ejecutar los proyectos de prevención para los que la Generalitat Valenciana tiene asignados fondos europeos.
Según la información recabada por el sindicato, esta paralización responde a dos causas principales: por un lado, la acuciante falta de personal en la Conselleria para poder tramitar los expedientes; y por otro, la necesidad política del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca de elaborar sus propios presupuestos en el mes de julio para afianzar su liderazgo al frente del PP de la Comunitat Valenciana. Un esfuerzo que ha detraido recursos para otros departamentos. Hasta la fecha, la Dirección General de Prevención de Incendios solo se ha reforzado con una persona más para intentar desatascar estos expedientes paralizados. Además, el plan actual contempla un periodo de ejecución de solo dos años y prevé el mantenimiento de apenas 9 cortafuegos para toda la autonomía, por un valor de 10 millones de euros.
Para UGT, esta parálisis en la prevención evidencia un modelo de gestión fallido, en el que el gobierno valenciano actúa únicamente a posteriori, después de que los incendios se hayan producido. Muestra de ello son los recientes anuncios realizados tras los fuegos en la Sierra Espadán. El pasado 31 de agosto, el President de la Generalitat anunció en Artana un plan de reforestación de 2,7 millones de euros para la zona afectada por el incendio de la Vall d’Uixó. Previamente, el conseller Vicente Martínez Mus presentó un dispositivo extraordinario de 1,1 millones de euros. Estas medidas suman casi 4 millones de euros que llegan tarde, cuando el daño medioambiental ya está hecho.
Esta falta de continuidad laboral supone también una alarmante pérdida de profesionalidad y de inversión pública. La plantilla de brigadistas cuenta con formación, experiencia demostrada y su propio equipamiento de protección individual (EPI). Sin embargo, la gran mayoría se encuentra en el paro o ha tenido que buscar otro empleo, a excepción de algunos trabajadores que han podido ser recolocados temporalmente a través de las bolsas de empleo de VAERSA.
El territorio valenciano necesita una planificación preventiva estable y coordinada los doce meses del año. Por ello, UGT exige que la Generalitat disponga de un presupuesto fijo que garantice la presencia de una brigada forestal estable en cada una de las 12 demarcaciones forestales actuales. Los trabajos de prevención no pueden estar sujetos a la temporalidad.
Finalmente, el sindicato exige a la Conselleria que todos los trabajos de emergencia que se van a ejecutar a causa del incendio de la Vall d’Uixó sean realizados directamente por el personal de VAERSA para no perder esa inversión presupuestaria y dar continuidad laboral al personal. La plantilla de operarios, capataces y técnicos cuenta con grandes profesionales que han demostrado su compromiso, a menudo a costa de sufrir precariedad laboral y temporalidad.