En plena huelga educativa indefinida, el canal de Telegram de UGT Enseñanza se ha convertido en un fenómeno de masas entre el profesorado valenciano, pasando en pocas semanas de 17.000 a 23.000 suscripciones. Al frente está “Javi, el de Telegram”, nombre con el que todo el mundo conoce ya a Javi Bezares, delegado de Enseñanza de UGT Serveis Públics PV, que ha sabido combinar información rigurosa, humor y cercanía para acompañar a miles de docentes en las negociaciones maratonianas con la Conselleria.
Javi Bezares ha perdido el apellido este último mes. En los claustros, en las concentraciones educativas y en los sitios más insospechados es, simplemente, “Javi, el de Telegram”, el delegado de Enseñanza de UGT Serveis Públics PV que, en plena huelga indefinida, ha convertido este canal de mensajería en un auténtico fenómeno de masas entre el profesorado valenciano. El Telegram de Enseñanza comenzó a retransmitir en directo las negociaciones con la Conselleria de Educación con alrededor de 17.000 suscripciones y en unas semanas se ha plantado en unos 23.000. Y suma y sigue.
Del oboe a la escuela pública
Pero, ¿quién es Javi Bezares? ¿qué persona habita tras esas manos anónimas que han hecho para muchísimas personas más llevadera la huelga educativa y las maratonianas negociaciones con la Conselleria de Educación? Para empezar, un apasionado del oboe, instrumento que empezó a tocar con 15 años y que le abrió las puertas de la música y de la enseñanza, primero con clases particulares y un tiempo después en la escuela pública. Pasó por distintas bandas y, en 2019, con 26 años, aprobó las oposiciones y consiguió plaza. Era el año de la pandemia y, como él mismo recuerda, fue todo un reto: “Imagínate hacer toda la formación que exigía en ese momento la Conselleria para conseguir el apto como funcionario, con todo el papeleo, la formación, y, en medio, la pandemia. Fue caótico, pero ahora, con los años, lo pienso y me sale una sonrisa: fue lo que me tocó vivir”.
Bezares se estrenó como docente en Paterna y también pasó por el CEFIRE, dentro de la rama de competencia digital. De vuelta al instituto (en Requena), UGT le propuso formar parte del equipo. Una oferta que acabó resolviéndose a los cinco días de la Dana. Así que, como él mismo explica, “la montaña rusa de emociones fue importante”.
La chispa del activismo
“Me afilié a UGT porque es el sindicato que mejor representa mis valores en igualdad y en defensa de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores sea el sector que sea”, relata nuestro delegado.
La chispa que lo empujó definitivamente al activismo llegó en su centro de Requena. “El 8 de marzo, día internacional de la Mujer Trabajadora, se organizó un festival de disfraces de películas y dos compañeras fueron disfrazadas de la película La llamada, vestidas de monjas. Una alumna hizo una fotografía, que llegó a Abogados Cristianos y se montó un follón enorme”, cuenta. “Estuve en contacto con Killian (Cuerda, delegado de UGT) todos esos días, interviniendo un poco y dando apoyo a las compañeras, y eso fue lo que terminó de encender esa llamita”, recuerda.
Una huelga que lo cambia todo
Si una pandemia y una Dana no eran suficientes, a Javi Bezares le esperaba otro desafío a la vuelta de la esquina, una situación que reduce a minucia su intenso día a día: visitar centros, montar asambleas, escuchar necesidades, solucionar problemas con nóminas, permisos que no se conceden, deficiencias en los centros, etc. Esa situación extraordinaria ha sido la huelga educativa que ha puesto patas arriba el sector durante más de un mes.
“Yo nunca había vivido una huelga de estas características. Ha sido súper ilusionante y agotadora a partes iguales, sobre todo por ver cómo la Conselleria iba dilatando los plazos y las negociaciones, y eso ha sido bastante duro. Dentro de ese contexto de cabreo, de enfado colectivo y de ver pocos avances, hacía falta un poco de buen rollo, ese toque de humor que la gente necesitaba para poder aguantar tantos días de movilizaciones”. Y ese toque de humor, mezclado con rigor, inteligencia e inmediatez, se llama canal de Telegram de UGT, al frente del cual está Javi Bezares.






Nace el canal de Telegram
La idea de retransmitir en directo las negociaciones con la Conselleria partió de Maite Tarazona, secretaria del sector, y Maica Martínez, delegada, negociadoras de UGT al arrancar la primera mesa tras la convocatoria de huelga. “Yo estaba fuera, aguantando una bandera grande de UGT, y dije: ‘Venga, pues me pongo yo’. Creamos in situ un grupo de WhatsApp y todo lo que iba ocurriendo dentro yo lo iba trasladando al canal de Telegram. Y surgió la magia”.
“Fue increíble; nunca olvidaré ese primer día porque recuerdo que la gente hacía caso a lo que yo proponía. Si decía: ‘Vamos a cantar no sé qué, que dentro no se oye’, enseguida la gente empezaba a gritar. Ahí fui realmente consciente de que la gente nos estaba siguiendo y de que el canal estaba sirviendo como altavoz de lo que estaba pasando en ese momento”, rememora con emoción. No fue un paseo: “tenía muchos problemas de cobertura. Tuve que irme al coche de un compañero que había aparcado allí mismo, y desde el coche iba retransmitiendo todo lo que me pasaban Maica y Maite desde el interior de la mesa junto con lo que yo escuchaba que ocurría fuera”.
Una comunidad que responde
“La verdad es que me lo he pasado súper bien, porque siento que he estado, en el mejor sentido de la palabra, jugando con la gente. He estado interactuando muchísimo, he desvirtualizado a un montón de personas y eso ha sido súper divertido y muy gratificante”, explica. Pero la responsabilidad también ha pesado: “Cualquier cosa que publicaba, en cuestión de 30 segundos tenía 300 o 400 reacciones; la veían de inmediato 3.000, 4.000 o 5.000 personas… y pensabas: ‘Qué presión, tengo que ser muy fiel a lo que está ocurriendo para no meter la pata’”.
Javi vio claro enseguida que el canal no podía ser de una sola dirección. Facilitó un contacto y pidió fotos de las manifestaciones en las que estábamos en ese momento y le llegaron cerca de 120 mensajes. “Me creé un canal de Instagram y lo compartí para que la gente me siguiera, porque muchas personas me estaban pidiendo poder contactar también por esa vía. En cuestión de un día, tenía 1.500 seguidores en una cuenta nueva”. Además, se ha creado una lista de Spotify para que la gente pueda aportar qué canciones representaban esta huelga: 15 horas de música, 240 canciones y más de 1.200 personas que ya la tienen guardada en sus teléfonos.
La tribu unicornio
Pero este reportaje quedaría incompleto sin hablar del unicornio, ese emoticono de Instagram que se ha convertido en todo un símbolo para el profesorado, una poderosa metáfora sobre el ideal y la magia de un derecho fundamental, como es la escuela pública. El origen, sin embargo, es más prosaico. “Cuando firmaron los dos sindicatos que no deben ser nombrados, empezaron a llenar sus canales de Telegram con el emoticono de la caca. Cuando se dieron cuenta, uno de ellos eliminó absolutamente todos los emoticonos menos el corazón. En el otro sindicato, la gente empezó de forma masiva a poner unicornios. Entrabas en ese canal y veías, sobre todo en plena negociación, 500 unicornios, 1.000 unicornios… Estaban sustituyendo esa prohibición de su libertad de expresión de poner una caca, que era lo que sentían”, cuenta.
“Lo que hicimos fue transformar toda esa ola de enfado y de cabreo en algo positivo: vamos a hacer una tribu unicornio”. Y la reacción de la gente fue extraordinaria: el unicornio se ha convertido en un símbolo y ha aparecido en los lugares más insospechados y momentos: carteles en playas, flotadores en bodas, junto a termómetros en un aula.
La huelga y lo que viene
Más allá del Telegram, el delegado sindical hace balance de esta huelga, una movilización histórica que ha servido sobre todo para una cosa: “demostrar a la Conselleria que tenemos una línea roja y que de ahí no se pueden pasar. Es verdad que se han conseguido avances, sobre todo si nos fijamos en la primera propuesta de Conselleria y ya no solo en tema salarial, pero no son suficientes”.
La huelga ha demostrado que cuando el profesorado se organiza, se escucha y se cuida, pasan cosas extraordinarias. El canal de Telegram no se apaga aquí: será una herramienta más para seguir defendiendo nuestros derechos y la escuela pública que soñamos. La tribu unicornio solo acaba de empezar.